Estudio en la Escuela Elemental de Niñas, en
Santa Ana que allí fue donde recibió sus primeros estudios,
sus padres son de diferentes lugares, el papa es Francés y
la madre es panameña.Contrajo
dos uniones conyugales; del primer matrimonio tuvo varios hijos, de los cuales
podemos mencionar a Doña Julia Ramírez de García; del segundo sólo tuvo una
hija, Doña Mercedes Icaza de Espinosa, casada en Nicaragua, y cuando
regresa se entera que su país está en manos de los norteamericanos, esto crea
en la poetisa sentimientos de tristezas y rebeldía,en ese trazo de tiempo fue
que se inspiro con todas sus emociones para crear los versos más bellos llamada
"Al Cerro Ancón",
en 1906.
Visito Guatemala por
casi dos decadas; Residió en León, Nicaragua, desde 1894 hasta su fallecimiento.y tubo una gran amistad con Ruben Darío.
Obras:
En sus poemas
ella escribía un especial patriotismo y sinceridad;
siempre se expresaba con sinceridad y daba una opinión tanta política como como social de
manera tajante.
El poema mas importante de Amelia fue el de el Al Cerro Ancón, en donde muestra su disgusto por la creación de la Zona del Canal, por los Estados Unidos.
Amelia Denis De Icaza se distingue en la era romántica, por el contenido de sus poesías. En su obra hay amor por la patria, a la juventud y la melancolía, entre otros. Se considera poetisa del grupo de la primera generación poética, porque nace entre 1830-1836.
EN LAS POESIAS Amelia
incluye el sentimiento romántico,encuentra la mejor forma de expresar el
espíritu nacionalista y el amor por lo propio, la naturaleza. En todos los
poemas que ella a creado siempre agrega la parte sencilla, llena de
sentimientos, emociones y un profundo sentido social.
De su producción se
analizará el poema El recuerdo de mi madre.
Categorías del
Enfoque Comunicativo en el Poema:
• Actividad
comunicativa Se aprecian los elementos del circuito del habla. Hay emisor
mensaje receptor código y canal
• Tipo de texto
lírico estético
Significado
Transmite una situación conmovedora como lo es la soledad del hogar al casarse
la hija de la autora
• Función Hay
función estética y pragmática
• Situación Todo
texto expresa un significado explícito implícito y complementario El tema
explícito del poema es el recuerdo de la madre el día de la boda de su hija,
pero subyacen otros temas como es su propio amor de madre lo que representa una
hija, la conjugación del dolor y de la alegría ante la partida de la hija que
deja la casa materna para formar un nuevo hogar.
En cuanto al
significado complementario o cultural la autora se expresa con riqueza léxica y
se refleja en el texto su experiencia vital.
• Intención Para
localizarla se considera la semántica, la gramática y la acústica del verso
Aquí la autora trata de convencer sobre una situación real por la que pasan la
mayoría de las madres.
Mañana no estará
Dios la ha querido
siguió el camino a
la mujer trazado
bono sus alas y
buscó otro
nido el ángel de mi
amor idolatrado
Se considera que la
autora logra la intención pues la lectura del poema llena de un sentimiento
indescriptible propio de la antítesis dolor felicidad.
·
Procedimiento La autora utilizó una
variedad de recursos expresivos fónicos y lingüísticos que le dan sonoridad y
elegancia al lenguaje
El
recuerdo de una madre
(Amelia
Denis de ¡caza)
En
el matrimonio de mi hija.
Madre
de mi alma, madre en esta hora
vienes
de nuevo a mi memoria,
hoy
como ayer mi corazón te llora,
sintiendo
yo lo que sentiste un día.
Estoy
sola con la hija de mi vida
y
en ti pensando con el alma triste
ya
está de blanco virginal vestida,
la
que en tu seno acariciaste un día.
Ya
tiene puesta la nupcial guirnalda,
y
con el velo virginal cubierta
las
simbólicas flores en la falda,
y
el alma de la madre está desierta.
En
el templo bendijo el sacerdote
la
perla de mi amor pura y graciosa
que
a los pies del Señor llevó por dote
el
casusimo aroma de la rosa.
Las
antorchas estaban encendidas,
y
vestido el altar de frescas flores
porque
dos almas marcharán unidas
por
la tierra sembrada de dolores.
Solo
mi beso lleva en su partida
la
paloma que deja amante nido
y
una gota de llanto desprendida
de
mi sensible corazón herido.
Una
vez y otra vez, entre mis brazos
la
he estrechado con ansia temblorosa,
antes
que la sujeten otros lazos
y
me la robe el título de esposa .
Hoy
todo es bulla y en alegre fiesta,
las
largas horas pasaré aturdida.
tal
vez uniendo al ruido de la orquesta
los
acentos de mi alma adolorida.
Pero
mañana ¡madre de mi vida!
mis
ojos vagarán sin encontrarla,
ya
no preguntaré si está dormida
ni
iré junto a su cama a despertarla.
Mi
hogar sin ella quedará vacío
no
rizaré contenta su cabeza,
ni
vendrá cariñosa al lado mío
compartiendo
conmigo mi tristeza.
Ni
ajustaré sobre su breve talle
el
modesto y simpático vestido
blanco
como los linos en el valle
y
por mis manos con afán cosido.
Mi
adorada paloma mensajera,
mi
encantadora maga, la hechicera,
que
alentaba la luz de mi creencia.
Mañana
no estará, Dios lo ha querido
siguió
el camino a la mujer trazado
batió
sus alas y buscó otro nido
el
ángel de mi amor idolatrado
A
LA MUERTE DE VICTORIANO LORENZO
Atado! y ¿para qué? si
es una víctima
que paso a paso a su calvario va
lo lleva hasta el banquillo la república
y con ella en el alma a morir va.
lo lleva hasta el banquillo la república
y con ella en el alma a morir va.
Atado! y ¿para qué?
frente al suplicio
los soldados esperan la señal,
el plomo romperá su pecho heroico
que ostentaba lo enseña liberal.
el plomo romperá su pecho heroico
que ostentaba lo enseña liberal.
Marcha a su lado el
sacerdote trémulo
hablándole del cielo y de perdón
lleva un Cristo en las manos, y está pálido
murmurando en silencio una oración.
lleva un Cristo en las manos, y está pálido
murmurando en silencio una oración.
El sigue su camino
siempre impávido
sin el hondo sufrir del criminal
libre nació bajo sus grandes árboles
y en ruda lucha defendió su ideal.
libre nació bajo sus grandes árboles
y en ruda lucha defendió su ideal.
De hombres nacidos en las selvas vírgenes
en grupos de invencibles lo siguió
que allá en nuestras montañas, el indígena
puede morir pero rendirse no.
Se hizo su jefe el
montañés intrépido,
el campo de batalla fue su altar
y el órgano divino, el ruido horrísono
del cañón enemigo al estallar.
y el órgano divino, el ruido horrísono
del cañón enemigo al estallar.
Y ni el invierno con sus
noches lúgubres
detuvo nunca su carrera audaz.
Como el león de los bosques en América
ni dio cuartel ni lo pidió jamás.
Como el león de los bosques en América
ni dio cuartel ni lo pidió jamás.
Soñó con la victoria,
fue su ídolo
y en su mano nervuda se rompió
tras el ideal la noche con lo trágico
que el astro rey en el ocaso hundió...
tras el ideal la noche con lo trágico
que el astro rey en el ocaso hundió...
Y después... y en las
sombras del crepúsculo
en un lago de sangre el corazón;
y el pueblo que se aleja del patíbulo
murmurando una horrible maldición.
y el pueblo que se aleja del patíbulo
murmurando una horrible maldición.
Su centro era el
peligro, nunca el pánico
hizo su corazón estremecer
se alumbraba con luces de relámpago
cuando iba el enemigo a sorprender.
se alumbraba con luces de relámpago
cuando iba el enemigo a sorprender.
A
PANAMÁ
¿Hasta cuando mi patria idolatrada
por la discordia te veras manchada
llenándote tú misma de baldón,
de tus hijos la sangre derramando
por un poder efímero luchando?
dice: ¿acaso te falta corazón?
por la discordia te veras manchada
llenándote tú misma de baldón,
de tus hijos la sangre derramando
por un poder efímero luchando?
dice: ¿acaso te falta corazón?
¿Te falta inteligencia? no, mentira
que en tu alma brilla la celeste pira
que da a sus escogidos el señor
¿hasta cuando tu zaña que intimida,
hasta cuando esa lucha fratricida
que conduce a la ruina y al dolor?
que en tu alma brilla la celeste pira
que da a sus escogidos el señor
¿hasta cuando tu zaña que intimida,
hasta cuando esa lucha fratricida
que conduce a la ruina y al dolor?
¿Por qué no ves el desaliento impreso
en la faz bendecida del progreso
que tus luchas condenan a morir?
Levanta ya tu noble altiva frente,
pedazo de la América valiente
prepara tu grandioso porvenir.
en la faz bendecida del progreso
que tus luchas condenan a morir?
Levanta ya tu noble altiva frente,
pedazo de la América valiente
prepara tu grandioso porvenir.
Levanta ya tu noble, blanca enseña
y a la esperanza que tranquila sueña
despiértela tu alegre sonreír,
patria de grandes hombres, patria mía
luzca ya de la unión el claro día
manda tus puertas al progreso abrir.
y a la esperanza que tranquila sueña
despiértela tu alegre sonreír,
patria de grandes hombres, patria mía
luzca ya de la unión el claro día
manda tus puertas al progreso abrir.
Prepara tus laureles y tus flores
El canto de tus dulces trovadores
Para el que cumpla tu feliz misión,
Para el que logre levantar el vuelo
y remontar tus alas hasta el cielo
y allá batir altivo tu pendón.
El canto de tus dulces trovadores
Para el que cumpla tu feliz misión,
Para el que logre levantar el vuelo
y remontar tus alas hasta el cielo
y allá batir altivo tu pendón.
Álzate Panamá, mira tu suelo,
mira tus campos que bendice el cielo
y tus montañas que tu adorno son;
une tus hijos con el eterno lazo
en un estrecho, fraternal abrazo,
sea tu divisa, libertad y unión.
mira tus campos que bendice el cielo
y tus montañas que tu adorno son;
une tus hijos con el eterno lazo
en un estrecho, fraternal abrazo,
sea tu divisa, libertad y unión.
Olvida el triste lóbrego pasado
y mira el presente desolado,
lucha y espera el porvenir con fé;
a las armas del ocio cabizbajo
sustituyan tus hijos el trabajo,
no más oculta tu riqueza esté.
y mira el presente desolado,
lucha y espera el porvenir con fé;
a las armas del ocio cabizbajo
sustituyan tus hijos el trabajo,
no más oculta tu riqueza esté.
¿Por qué vivir en inacción Dios mío
mirando en el hogar silencio y frío
cuando el oro se encuentra por doquier?
surcar la tierra con segura mano
he aquí el enigma, el misterioso arcano
que afianza de los pueblos el poder.
mirando en el hogar silencio y frío
cuando el oro se encuentra por doquier?
surcar la tierra con segura mano
he aquí el enigma, el misterioso arcano
que afianza de los pueblos el poder.
Luzca por fin el venturoso día;
que el labrador radiante de alegría
regrese a las delicias del hogar,
encontrando su alegre compañera
que a su consorte satisfecha espera
que llegue del trabajo a descansar.
que el labrador radiante de alegría
regrese a las delicias del hogar,
encontrando su alegre compañera
que a su consorte satisfecha espera
que llegue del trabajo a descansar.
Que leyendo el pedazo de una historia
que de niño ha ilustrado su memoria
encuentre el artesano su placer,
y al descansar de su fatiga, vea
que el trabajo se hermana con la idea
y hace del hombre venturoso ser.
que de niño ha ilustrado su memoria
encuentre el artesano su placer,
y al descansar de su fatiga, vea
que el trabajo se hermana con la idea
y hace del hombre venturoso ser.
Entonces de placer estremecida
¡mi patria floreciente y escogida!
yo escucharé los ecos de tu voz:
no más luchas ni lágrimas de duelo,
echa al pasado, del olvido un velo
que tus esfuerzos los secunda Dios.
¡mi patria floreciente y escogida!
yo escucharé los ecos de tu voz:
no más luchas ni lágrimas de duelo,
echa al pasado, del olvido un velo
que tus esfuerzos los secunda Dios.
AL CERRO ANCON
Ya no guardas las huellas de mis
pasos,
-ya no eres mío, idolatrado Ancón.
Que ya el destino desató los lazos
que en tu falda formó mi corazón.
-ya no eres mío, idolatrado Ancón.
Que ya el destino desató los lazos
que en tu falda formó mi corazón.
Cual centinela solitario y triste
un árbol en tu cima conocí:
allí grabé mi nombre, ¿qué lo hiciste?,
¿por qué no eres el mismo para mí?
un árbol en tu cima conocí:
allí grabé mi nombre, ¿qué lo hiciste?,
¿por qué no eres el mismo para mí?
¿Qué has hecho de tu espléndida
belleza,
de tu hermosura agreste que admiré?
¿Del manto que con recia gentileza
en tus faldas de libre contemplé?
de tu hermosura agreste que admiré?
¿Del manto que con recia gentileza
en tus faldas de libre contemplé?
¿Qué se hizo tu chorrillo? ¿Su
corriente
al pisarla un extraño se secó?
Su cristalina, bienhechora fuente
en el abismo del no ser se hundió.
al pisarla un extraño se secó?
Su cristalina, bienhechora fuente
en el abismo del no ser se hundió.
¿Qué has hecho de tus árboles y
flores,
mudo atalaya del tranquilo mar?
¡Mis suspiros, mis ansias, mis dolores,
te llevarán las brisas al pasar!
mudo atalaya del tranquilo mar?
¡Mis suspiros, mis ansias, mis dolores,
te llevarán las brisas al pasar!
Tras tu cima ocultábase el lucero
que mi frente de niña iluminó:
la lira que he pulsado, tú el primero
a mis vírgenes manos la entregó.
que mi frente de niña iluminó:
la lira que he pulsado, tú el primero
a mis vírgenes manos la entregó.
Tus pájaros me dieron sus canciones,
con sus notas dulcísimas canté,
y mis sueños de amor, mis ilusiones,
a tu brisa y tus árboles confié.
con sus notas dulcísimas canté,
y mis sueños de amor, mis ilusiones,
a tu brisa y tus árboles confié.
Más tarde, con mi lira enlutecida,
en mis pesares siempre te llamé;
buscaba en ti la fuente bendecida
que en mis años primeros encontré.
en mis pesares siempre te llamé;
buscaba en ti la fuente bendecida
que en mis años primeros encontré.
¡Cuántos años de incógnitos pesares,
mi espíritu buscaba más allá
a mi hermosa sultana de dos mares,
la reina de dos mundos, Panamá!
mi espíritu buscaba más allá
a mi hermosa sultana de dos mares,
la reina de dos mundos, Panamá!
Soñaba yo con mi regreso un día,
de rodillas mi tierra saludar:
contarle mi nostalgia, mi agonía,
y a su sombra tranquila descansar.
de rodillas mi tierra saludar:
contarle mi nostalgia, mi agonía,
y a su sombra tranquila descansar.
Sé que no eres el mismo; quiero verte
y de lejos tu cima contemplar;
me queda el corazón para quererte,
ya que no puedo junto a ti llorar.
y de lejos tu cima contemplar;
me queda el corazón para quererte,
ya que no puedo junto a ti llorar.
Centinela avanzado, por tu duelo
lleva mi lira un lazo de crespón;
tu ángel custodio remontose al cielo...
¡ya no eres mío, idolatrado Ancón.
lleva mi lira un lazo de crespón;
tu ángel custodio remontose al cielo...
¡ya no eres mío, idolatrado Ancón.

DEJAD
QUE PASEN
sin lucha y resistencia, no hay victoria
ni el corazón de bardo sangraría
para teñir los lauros de su gloria.
Paso a la juventud, dejad que vuele
alzando alegre sus primeros trinos
si le quitáis las alas, cómo puede
sin esa fuerza abandonar el nido?
Dejadle sus ideales, sus ensueños
larga es la lucha, ruda la batalla
tiene la inspiración muchos bohemios
que serán las lumbreras de la mañana.
No olvidéis a Rubén el poeta niño
que al preludiar sus infantiles cantos
de zarzas le sembraron el camino
que atravesó con sus primeros pasos.
Dejad la juventud, sus gallas flores
necesitan la sabia de la planta,
no le quitéis sus bellas ilusiones
dejadla con su fe con su esperanza.
No lancéis vuestro dardo envenenado.
sobre la juventud que ama y espera
dejad que goce en el festín humano
mientras la sombra de los años llega.
Yo me aparto dejándoles la senda
por saludarlos al pasar me inclino
y aquí en mi corazón tiene la ofrenda
de aliento, de entusiasmo y de cariño.
No penséis en la crítica del sabio
si hay luz y claridad en vuestra mente
yo también he tenido mi calvario
y el que puede luchar todo lo vence.
Heroica juventud, alzad la frente
el genio es luz, irradiación divina
el que lleve esta luz será el más fuerte
para luchar en la sangrienta lidia.
No abandonéis cobardes el palenque
la gloria ofrece al vencedor el premio
dichosos los que llevan en la frente
la corona simbólica del genio.
LLANTO
DE UNA HIJA
A MI MADRE!
Madre mía! mi vida! ¿qué te has hecho?
a dónde está tu maternal mirada?
ya está sin vida, sin calor tu pecho
y tu hija vive aun tan desgraciada!
¿Adonde estás, porqué me abandonaste
y con quien me has dejado madre mía?
tú en tu seno de amor me acariciaste
y hoy te llevas contigo mi alegría.
y con quien me has dejado madre mía?
tú en tu seno de amor me acariciaste
y hoy te llevas contigo mi alegría.
Tú me amaste de niña con locura
y más tarde ya joven fui tu orgullo
y hoy mi llanto de acerba desventura
ya no lo enjuga ese cariño tuyo.
y más tarde ya joven fui tu orgullo
y hoy mi llanto de acerba desventura
ya no lo enjuga ese cariño tuyo.
Ya nunca más mi llanto con tu llanto
veré unirse doliente en mis dolores
no arrullarás a Julia con tu canto
ni le pondrás sobre su frente flores.
veré unirse doliente en mis dolores
no arrullarás a Julia con tu canto
ni le pondrás sobre su frente flores.
Ya no veré dormirse entre tus brazos
los hijos míos que tus hijos son
¿por qué la suerte desató esos lazos
y dejó de latir tu corazón?
los hijos míos que tus hijos son
¿por qué la suerte desató esos lazos
y dejó de latir tu corazón?
Ya al exhalar mis lastimeras quejas
sólo hallarán un eco en el vacío
¿por qué abandonas sola, por qué dejas
un corazón tan débil como el mío?
sólo hallarán un eco en el vacío
¿por qué abandonas sola, por qué dejas
un corazón tan débil como el mío?
Ya no veré tus ojos anegados
en lágrimas dolientes por mi suerte
ellos están a mi dolor cerrados
y hundidos por la mano de la muerte.
en lágrimas dolientes por mi suerte
ellos están a mi dolor cerrados
y hundidos por la mano de la muerte.
Madre tan adorada, yo te lloro,
y me parece un sueño todavía
en vano a Dios en mi pesar imploro
porque Dios no me oye; madre mía!
y me parece un sueño todavía
en vano a Dios en mi pesar imploro
porque Dios no me oye; madre mía!
EL
TRABAJO
de vigorosas formas y despejada faz,
de negra cabellera y ardiente la pupila
de la planta majestuosa de frente escultural.
De hermoso y suelto talle; de boca sonriente,
miradas que revelan el genio y el amor;
no existe en su semblante de la duda
porque el pecho lleva bien puesto el corazón.
¡Miradlo! Satisfecho doquiera abrirse paso,
que nada le intimida ni alcanza a detener,
coronas mil conquista con invencible empeño
para ceñir con ellas del porvenir la sien.
¿Lo veis guatemaltecos? Miradlo, es el trabajo,
postraos y rendidle profunda adoración,
ante sus plantas caen los vicios humillados
y a la virtud levanta con ínclito valor.
Seguid la noble enseña que entre sus manos lleva,
ejército de bravos arrastra en pos de sí,
su aliada es la Victoria, lo llaman invencible,
que el mundo en lucha abierta conquista el adalid.
La gloria, aquella virgen coqueta y votuptuosa,
con besos y caricias corona al vencedor,
seguid con paso firme la senda del trabajo,
tras ella está la antorcha de la humana redención.
Los más hermosos sueños que el joven acaricia,
las gratas ilusiones que ardiente concibió,
el virgen entusiasmo que inspírale una hermosa,
la fúlgida esperanza de pura y santa unión.
Todo ese panorama de bellas creaciones,
dichoso lo realiza quien sigue al vencedor,
por que la luz fulgente con que ilumina al mundo
la concedió al trabajo alcázar, Dios.
Jóvenes entusiastas, seguid, nada os detenga,
romped los viejos títulos del siglo que pasó:
gloria a la inteligencia, la idea, el heroísmo
formemos del trabajo nuestro eternal blasón.
PATRIA
al fin ¡ay! te obligaron a levantar la frente
y en un supremo grito te alzaste valerosa,
llevando entre tus manos la enseña independientemente.
¡Oh Patria!, yo he sufrido contigo en tus dolores,
tus luchas amargaron mis noches y mis días,
de lejos he escuchado tus hórridos clamores
enviándote mi espíritu sus hondas simpatías.
¡Oh Virgen!, yo soñaba tu porvenir de gloria.
Mirándote tan bella, de orgullo sonreía,
hoy te hacen que aparezcas ingrata ante la historia,
a ti, tan noble víctima de odiosa tiranía.
¿Qué has hecho?, no te culpo, los otros te arrojaron,
los otros que en tres años de lucha desgraciada
tu rico y albo manto con zaña destrozaron
cuando eras de Colombia la joya más preciada.
¿Qué has hecho de tu gloria?, mi pueblo tan querido,
y cuál será la suerte, pregúntome yo a solas,
de aquellas mis montañas donde formé mi nido
de mis doradas playas besadas por las olas.
Escucha, Ser Supremo, la súplica ferviente
que mi alma de rodillas eleva ante su altar:
conserva al pueblo ístmico su libertad naciente
sin que un extraño lábaro la llague a profanar
Dejad ¡Oh Ser Supremo! que el Istmo siempre viva
con el trabajo honrado y la virtud por guía,
que no sea su esperanza cual sombra fugitiva,
ni su soñada gloria como la flor de un día.
EL
TEJEDOR Y SU ESPOSA
|
Erase un
tejedor muy avisado
que sólo jerga en su taller tejía y como hombre muy justo y arreglado trabajaba incesante todo el día. |
|
Otra tela
jamás en sus talleres
aquel obrero colocar podía, y en vano su mujer le repetía que otros ganaban pesos a millares, pues el pobre Serapio contraído, jerga no más con entusiasmo hacia mientras Quiteria alegre se reía en las barbas canosas del marido. |
|
¿Por qué,
le preguntaba la Quiteria,
no tejes tú Serapio cosas finas, para llevar como otros a la feria, y que yo nada envidie a la vecina? Vaya mujer repúsole su esposo seda voy a poner en mi tejido y ya verás que chulo, que lucido saldrá de mis talleres un reboso. |
|
En
efecto, la seda destrenzada
fue colocada en el taller añejo, mas era tan distinto el aparejo que la seda doquier se reventaba, torpes las manos del honrado obrero extrañaban la jerga y sollozaba y más y más aquella se enredaba y más y más luchaba el majadero, hasta que al fin cansado, palpitante, a su mujer volvióse enfurecido: ya ves Quiteria,--díjole,--el tejido, tiene que ser más fino y más tirante, esta seda en mis manos se destroza y fue muy loco pensamiento el tuyo, abandoné mi jerga por orgullo cuando nunca al telar puse otra cosa. |
|
Existen muchos seres que pretenden alto, muy alto levantar el vuelo cuando sólo las aves que lo entienden pueden sus alas remontar al cielo. |
LOS
TEJEDORES
|
Era una exquisita obrera
de imaginación ardiente cuyo tejido excelente lleno de atractivos mil, ingeniosa combinaba como matizadas flores, los alternados colores en su bella obra textil. |
|
La finura de la trama
la tersura de la tez y sedosa brillantez de aquella tela especial, daba a la obra delicada de la mano primorosa, de la artista prodigiosa gloria y fama universal. |
|
Más un obrero indiscreto,
de aquella fama envidioso, a su telar presuroso do sólo lana tejió, pone sedas y atrevido en ruda y abierta reja enmaraña la madeja y su tejido perdió. |
|
Incansable muda sedas,
ajusta el duro tornillo, alza y baja su tobillo y jamás pudo atinar: con desaliento. . . . cansado. . . . . viendo su provecho poco dijo: en verdad soy un loco. . . . jamás la podré imitar! |
|
Tú eres Amelia la obrera
y yo el mísero demente a quien el hado inclemente su talento me negó; cantar en tu dulce lira es una audacia imprevista tú eres la inspirada artista el mal tejedor soy yo. |







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